El aval del Gobierno nacional para que Axel Kicillof tome deuda por hasta $1 billón abre un nuevo capítulo en la ya tensa relación entre Nación y Provincia. No se trata solo de números: se trata de poder, de condicionamientos y, sobre todo, de prioridades.
El dato central es claro: la autorización llega con una limitación estricta. Los fondos no podrán destinarse a nuevas políticas...
